jueves, 23 de abril de 2009


Salgo de casa sin rumbo alguno.
Las veredas están húmedas y sin recuedos, al igual que mi corazón.
Camino, camino y camino, evito pensar. Evito sentir y evocar, porque los recuerdos se carcomen el hilo de inocencia que aún me queda. Trato de salvarlo, pero a veces es imposible.
Llego a una plaza y pienso que es un buen lugar para no pensar.
Me recuesto en el pasto, húmedo también. Mi cabeza está muerta y me alegro, pero mi corazón no. Está más vivo que nunca y me apeno.
Es tan fácil no pensar y tan dificil dejar de sentir.
La vida es tan irreal, y sin embargo me dejo llevar.
Fue por un portazo sordo que estoy aqui. Fue por tu reacción ajena a ti mismo y a todo lo que creíamos hasta ese momento.
Tu respuesta con piel de gallina, y la mía sin neuronas vivas.


" Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porqe amores que matan nunca mueren "
Diciembre, 2008.-

martes, 7 de abril de 2009


Casi no te quedaban palabras en la boca, ni besos para dar.
Reservado de cariño y egoísta de abrazos, conquistaste mi corazón con cada infinita pestaña que nacía y moría en algún lugar indeterminado de tus ojos color monotonía.
Apreté fuerte los párpados y abrí rápido el corazón para así no arrepentirme luego.
La perfección de tu imponente precencia derretía cada trocito aislado de hielo existente en mi ser y a cambio dejaba un beso por cada herida pasada, acariciando nuestro futuro con suaves plumas de ilusión desenfrenada.
Tu risa me perfumaba la cara cada vez que de tus carnosos labios se desprendía la más espontánea y sincera carcajada jamás escuchada por algún habitante de este planeta. Sólo yo podía escuchar tan armonioso calor con sabor a música que salia de tu boca. Y era solo yo quien disfrutaba escuchandote reir, porque nadie más lo hacía. Estabamos tan lejos de todos, tan lejos de la rutina y la realidad, que solo yo te escuchaba.
Pero aún así no logré oir los freneticos gritos de tu corazón pidiendo libertad.
- Ven, sientate junto a mi.
Cuando cerró los ojos intentando injectar morfina a su corazón agonizante, nunca imaginó que al abrirlos algo peor le esperaba.
Un beso indiferente recorre tu lengua. Sientes como sus manos te tocan, pero no te aman y haces caso omiso a la advertencia de "peligro" pegado en su frente.
El deseo te gana y entras en su juego, ingenua. Más bien tonta.
Tu pelo, tu cara, tus manos, tus piernas, tu cuello. Todo está a su merced. Podría hacer y deshacer como quisiera con tu corazón, pero no lo hace. Por ahora.
Extracto del cuento para el concurso literario.
Abril, 2009.-

jueves, 19 de febrero de 2009


Siempre así. Serio, tranquilo y frio, imitando al mar nocturno cada día sin tregua.
Con caricias contadas, caes sobre mi pecho, buscando el aroma que te enamoró, pero no lo encuentras porque ya no estoy aqui. Te llevaste hasta el ultimo abrazo con tu gélido corazón.
Cae la luna sobre nuestras cabezas y recuerdas que existo.
Un silencioso y breve beso me avisa que estamos en igual territorio. Un roce de manos sin acompañamiento verbal alguno es la dosis de afecto que me das por hoy, por lo menos hasta mañana, a la misma hora. Quizá sin luna, quizá sin beso. Quizá sin ti.
Febrero, 2009.-

sábado, 29 de noviembre de 2008


Huele a navidad y los niños juegan en el pasto mientras lo observo desde la amaca con una lágrima en los recuerdos.
¿Cuánto tiempo ha de pasar, para que estas festividades y la impaciencia de ellas deje de retumbar en el corazón?
Por mi parte hace años ya que dejé de valorar un árbol de pascua lleno de llamativos papeles de regalos con enormes cintas de colores a sus pies. Sin embargo el olor a navidad llama a mis años pasados y a mi alegría almacenada para esta epoca.
Es ahora que envidio a mis hermanos y a mis quinientos primos que corren ignorantes buscando al "viejito pascuero", sin saber que esta vana celebración no es más que una idea de las mentes consumistas de este mundo. Pero ellos, ingenuos siguen corriendo y mirando al cielo tratando de encontrar alguna estrella juguetona para así no despegarse de la única ilusión que les va quedando.
Siguen corriendo, aunque su único interés es llegar al living y encontrar el árbol lleno de regalos con su nombre. Porque dudo que si algún día ven a Santa y este les dice: "Muchacho, para ti este año no hay regalo, ¡pero lograste verme alfin!" estos pequeños individuos se queden contentos con la respuesta.
El día del nacimiento de Jesús mi familia lo celebra con este tan patriota ritual, que se practica en la mayoría de las casas de Chile. Ese día mi familia hace un singular concurso llamado: "que hijo tiene más regalos".
Pero el dia del nacimiento de Jesús mi familia lo celebra. Irónico si tomamos en cuenta que vengo de una familia de ateos.
Noviembre, 2008.-

martes, 25 de noviembre de 2008


Aprender a vivir con Valentina es mucho más complejo que aprender a vivir con logaritmos.
Estaba en medio de un intento (un gran intento) por comenzar la tan preciada metodologia de la investigacion cuando se me ocurrió la brillante idea de navegar un ratito en la red. Mientras viajaba por el ciberespacio, sin poder encontrar lo que no buscaba, me topé una ex nada y decidí echar un vistazo a su vida como antaño. Inteligente y lucida como nunca la conoci, quise leerla más, e ingresé a una pagina muy parecida a esta, donde sus pensamientos flotaban como las margaras en el agua.
Sin una neurona en mi cabeza, empesé a leer. Todo tan coherente y carente de estupidez.
Cada frase, palabra, letra se sumergia en mis ojos, entraba en mi cerebro vasio y se reía descaradamente de algun agonizante y aislado pensamiento existente en él.
"Leer me hace escribir"
¡TONTA! ¿como era que sus ideas tan perfectamente plasmadas, se burlaran asi de mi cerebro calsinado?
¡TONTA! Mi todo es nada alado de su perfeccion. Y pienso que mi frente es solo un adorno de mal gusto.
¡TONTA! Asi me senti al leer a esa futura De Rocka, y parece que la estupidez es la madre de todas las inspiraciones. Aqui no existe amor, sino orgullo tocado.
Es desde hoy, creo religiosamente que los grandes escritores fueron tontos, y que los grandes textos fueron escritos por hombres y mujeres bajo el efecto de algun estupefaciente.
Fin.
Mis incoherentes pensamientos se deben a que mi sinapsis estas ultimas horas se ha hecho más lenta.
Noviembre, 2008.-

sábado, 22 de noviembre de 2008


Dice mi nombre y cada letra que resbala por sus labios como mantequilla caliente, me ruboriza la piel.
Pronuncia cada vocal con tal magestuocidad qe no deja ver la infantil inseguridad que yo sé, lo paraliza. Él me bautizó, porque es solo él quien logra que mi nombre suene como angelicales violines sobre una nube de miel, con la gracia que lo hace pienso que no existe nada mejor y que mi nombre en bocas ajenas suena tan vulgar como las faldas de las promotoras del Jumbo.
Valentina...- dices, y tu piel crepuscularia se eriza al pasar la brisa invernal de la mañana.
Estiras sorpresivamente las manos y me acaricias la mejilla como aferrandote imaginariamente a ella. Tus ojos ya no parecen ojos, sino un grito desesperado de amor sincero.
Tu boca atormentada busca la mia con delicada suavidad y ya no estamos acá.
Tranquilo generoso amante de besos eternos, yo te regalaré mi mejilla para que la acaricies cuando quieras. Cuidaré tu gran corazon de petalos, con mi alma. Y dejaré la puerta abierta para que no tengas que golpear cuando necesite en mi cama un abrazo que queme la piel y un beso en las heridas.
Diciembre, 2008.-

sábado, 1 de noviembre de 2008


¡Vaya corazón rebelde que enamora hasta al témapano más frío!
¿Qué es lo que escucho acercarse? ¿Acaso no es la voz de mi dulce amado pronunciando mi nombre?
Lo dudo. Se fue hace un año ya y se llevó con él mi sometido corazón.
Nunca habló de siempre. Y siempre calló.
Sin embargo lo amo, lo espero.
¿Y como no hacerlo si su olor me acaricia el pelo cada noche, y el recuerdo de su sonrisa ilumina hasta el día más negro?
¿Como no extrañarlo?
Pero me consuelo. Sí, me consuelo con el pasado, con nuestros recuerdos. ¡Que maravillosa alegría las que nos llenaba el corazón de mariposas esos lluviosos días de Agosto!
Por eso te espero hombre de sonrisa eterna.
Pero sé amado mio, que no hay nada más infinito que un corazón dulcemente enamorado, como el mio. Es por ello que debes estar tranquilo, dónde sea que estés, porque te esperaré, aunque pasen siglos. Seré tuya cada noche imaginaria, como fue hasta que te marchaste.
El mágico encanto de tu ser me mantendrá fiel a ti y a tu sonrisa inolvidable.
Noviembre, 2008.-