lunes, 30 de junio de 2008


Cuantas dudas reprimidas por un portazo olvidado, ese sillón beige, escoses, que fue complice de tanta hazaña tuya. La mujer del cuadro en tu pared que fue testigo de ese año eterno de amor vasio.
Esos meses que nunca quise recordar, pero que hoy vuelven en gloria y majestad para dejarme asombrada de tantos sentimientos que llenaron mi vida ese tiempo, y que había olvidado. Que por sanidad mental nunca quise recordar.
Porque eras ese tema tabú en mi vida. El episodio doloroso, y del que menos me arrepiento.
¿Patetico? Bastante. ¿Me importa? Muy poco.
Las calles vasias, los completos a medio comer en tu cocina, los pitos debajo de la cama, la banca del parque donde me juraste lo que no tenias, tu amigos en la tele, las mentiras para verte, esa sensacion de rebeldia quinceañera que nunca mas volverá, es lo que hoy hace qe resusites y salgas a la luz sin opresion alguna. Es lo que hoy hace qe te escapes de la caja de zapatos y vengas volando a posarte directamente en mi corazon.

[Me dio asco este texto, no sé porque. Pero lo publico porque mantenerlo guardado es aún más asquerso.]
Junio, 2008.-

domingo, 27 de abril de 2008


Con esa niebla se hacia toda una odisea poder mirar hacia fuera, pero me gustaba. Me gustaba ver la lluvia, sentir el café caliente entre mis guantes, la estufa casi pegada a mis piernas congeladas y mi cabeza en un nirvana de pensamientos.
Todo es perfecto.
En una de mis abstractas cavilaciones, recuerdo como el hombre que está junto a mí ahora, llegó a mi vida. Le tomo la mano y lo invito, telepáticamente, a revivir nuestra historia.
Mi padre enciende la radio. Con dificultad trata de sintonizar una emisora que cumpla con sus expectativas.
Silencioso pero orgulloso como siempre, se niega a pedirme ayuda.
Esa cabeza blanca, de frente generosa, y cejas escasas, se voltea para mirarme.
Lo miro con un dejo de burla. El se gira de nuevo en dirección a la radio y sigue su odisea.
¿Cómo un aparato, roñoso, y polvoriento podía ganarle a su alto coeficiente intelectual?
Se acomodó, adivinando que se quedaría ahí un buen rato.
Me doy vuelta y sigo mirando la lluvia, porque en el fondo sé como va a terminar ese asunto. El acabará diciendo:
- Hija, parece que esto está malo, ¿porque no lo vienes a ver?
Hasta que eso no suceda no despegaré la vista en ese hermoso árbol de lágrimas clandestinas.
Abril, 2008.-

lunes, 24 de marzo de 2008

Parece que mis neuronas no dan más. Y no solo en lo intelectual.
Esto de no saber lo que siento, me bloquea hasta para poder escribir y desahogarme.
Porqe lo que ahora pasa por mi cabeza y corazón, no tiene palabra que lo describa.
Me siento confundida, pero feliz. Ahogada, pero tranqula. Anciosa, pero paciente.
Te amo, y nunca podré decirtelo. Eso me pasa.
Un clavo no saca a otro clavo. Eso me pasa.
Las ganas de olvidarte son fuertes.
Pero las ganas de tenerte, me ganan.
Y todavia no se que me pasa.
Marzo, 2008.-

sábado, 15 de marzo de 2008


Te esperaré hasta qe tu recuerdo no sea mas qe eso.
Hasta qe mi alma no me pida a gritos tu presencia.
Hasta qe mi corazón al verte, no trate de matarme por haberte dejado ir.
Hasta qe eso qe vivimos, qe no fue nada, sea un simple recuerdo qe algún dia evocare con nostalgia. Un simple recuerdo guardado en el escondido baúl de mi tierna juventud.
Hasta qe me ría, al pensar en ti, y en lo de nosotros.
Mientras no llege ese día, agonizaré en la peor de las enfermedad.
El arrepentimiento.
Diciembre, 2007.-

No quiero soñar con algo real si sé que no me acompañarás.
No quiero imaginarme una vida feliz si sé que no estarás.
No quiero pensar en mi futuro si sé que te irás.
Es mejor no soñar, no imaginar ni pensar, es mejor vivir el presente,
pero si en él tú te vas...
Es mejor no vivir.
Agosto, 2005.-

No estaba lista para dar ese paso. La soledad era a lo que más le temía. El rechazo la paralizaba. Pero debía segir.
Debía tener el valor para enfrentarce a él.
Para enfrentarce a la verdad.
Pero el miedo era más fuerte.
No quería perderlo.
Pero debía hacerlo por ella, y por su dignidad.
Agosto, 2005.-

Y se dio la media vuelta.
No quería mirarlo por última vez, no quería sentir qe todo lo vivido ahora no importaba, no quería romper la ilusión de que algún día serian felices los dos, no quería sentir su mirada, que ya no irradiaba amor, sino indiferencia, no quería sentirce desilucionada de él, solo quería guardar ese romance en su corazón, solo quería guardar los buenos momentos, solo necesitaba recordar de que en algún instante lo amo.
De que en algún instante, se amaron.
Agosto, 2005.-